Un giro de 137,5° y cabe todo
Cada semilla nace girada 137,5° respecto a la anterior: es el ángulo áureo. Con ese giro las semillas se reparten sin dejar huecos y forman espirales hacia los dos lados. En un girasol grande sueles contar 34 en un sentido y 55 en el otro: dos números de Fibonacci seguidos.
Basta con cambiarlo un grado para que aparezcan radios vacíos. Prueba con 135° o con 140°.

